jueves, 14 de enero de 2010

Pelecanimimus

El Pelecanimimus fue un pequeño dinosaurio omnívoro que se asemeja bastante a un pelícano (de ahí su nombre, Parecido a un pelícano). Medía 2m de largo por uno de alto, vivió durante el período Cretácico inferior y sus fósiles han sido hallados en España. Fue el primer “dinosaurio-avestruz” que se encontró, y dio lugar a un subgrupo dentro de los terópodos llamado ornithomimosauria.
El Pelecanimimus es uno de los pocos ornitomimosaurios que se han encontrado con dientes en la mandíbula. Este animal tenía un cráneo estrecho con un pico alargado, que tenía 220 dientes minúsculos bastante afilados. En cambio, los otros ornitomimosaurios no tenían dientes, lo que indica que los “dinosaurio-avestruz” eran omnívoros, teoría que se ve respaldada por los dientes del Pelecanimimus, que eran adecuados tanto como para cortar la carne, como para arrancar y triturar hojas y frutos de los árboles.

Cuando se descubrió el Pelecanimimus, se encontraron impregnados trozos de piel en la zona de la garganta, el cuello y la parte superior de los hombros. Esto indica que el Pelecanimimus pudo disponer en su tiempo de una bolsa carnosa como la que tienen los pelícanos de hoy día. En cuanto a la función de esta bolsa, no se sabe muy bien para qué sería. Podría ser para pescar, al igual que las de los pelícanos, aunque también hubiera podido estar coloreada de colores llamativos o podía haber servido para inflarla en señal de ostentación.
A pesar de que el Pelecanimimus tan solo midiera 2m de largo, es posible que llegara a ser el mayor depredador de su entorno. Esto se debe a que en la zona de rocas donde se ha encontrado el Pelecanimimus tan solo se han hallado fósiles de lagartijas o animales más pequeños que él, y solo se han encontrado restos de animales más grandes en yacimientos de fósiles que están a una distancia considerable, lo que significa que el Pelecanimimus en su entorno rocoso fue como el Tyrannosaurus en cualquier parte, a no ser, de que en el hábitat del Pelecanimimus hubieses existido otros terópodos mayores pero que al contrario que este curioso pelícano, no se hayan fosilizado después de morir, o aún no los hallamos encontrado.

3 comentarios:

Hexo dijo...

¿En un entorno rocoso no sería bastante dificil fosilizar? ¿Cual es el tipo de ecosistema más complicado para la fosilización?

Enrique dijo...

Ufff, eso es tafonomía pura (una rama de la geología), a ver si te puedo responder.

Aunque los terrenos arcillosos y arenosos siempre aparecen en principio como los más apropiados para la fosilización (especialmente ciénagas donde se hunda el dinosaurio y tal), este es un proceso extremadamente complicado, y por tanto influyen también muchos otros factores, como la cercanía de lagos y ríos (ambientes fluviales y lacustres), que puden enterrar el dinosaurio y regalarle una fosilización fantástica, o la acción del viento, que en el transporte de sedimentos (especialmente arena en los desiertos) puede entrerrar perfectamente un dinosaurio. Todo esto sin meternos en la suerte de un dinosaurio en que se coman o no sus huesos. Es cierto que una zona rocosa dificulta la fosilización, pero no es ni mucho menos un factor clave. Imagínate un suelo perfecto en el que se va enterrando el dinosaurio y tras unos miles o millones de años por una sucesión de sucesos geológicos los restos salen a la superficie y son destrozados por las fuerzas erosivas.

En resumen un ecosistema ideal para la fosilización sería (creo) algo parecido al desierto de Gobi, con un terreno arenoso (no deja de ser un factor), una buena variedad de lagos y arroyos, que daban lugar a zonas verdes con vida y un viento relativamenten bueno para ayudar al entierro de cadáveres. Aún así, la fosilización es un proceso muy improbable.

Saludos

Enrique dijo...

Ups, olvidé lo del "menos" apropiado para la fosilización!
Bueno pues aparte de los factores ecológicos (abundancia de carroñeros y eso) es cierto que un suelo rocoso influiría, pero si además hay poca agua, y por lo tanto poca vida y lo que es peor, gran actividad geológica (una zona "fronteriza" de dos placas tectónicas por ej) pues ya sería prácticamente imposible que algo se fosilizara, pero seguro que aún así algo caía (ya encontraremos dinosaurios en Andalucía, algún día...).